EL OLIVO. ICÍAR BOLLAÍN: Radical porque va a la raíz

el-olivo-cartelUna crítica a la raíz de nuestro sistema económico depredador a través de las raíces de un olivo que las pierde en nombre de la especulación. Una sinrazón que parece no acertar a parar nadie. Momentos de clarividencia de una generación que se siente unida a sus abuelos que respetaban la tierra y que se rebelan contra unos padres que han entendido que la riqueza a corto plazo resolverá sus vidas y la de sus familias.

Tras esta historia de conciencia ecologista, está la familiar donde mentiras, silencios, falta de respeto han llevado a desencuentros entre padre e hija y a la vez entre generaciones.

A la vez vemos a una joven rebelde e inconformista con mucha fuerza interior que aspira a no ser como los que le precedieron. A un amigo que respeta sus tiempos, sus inquietudes de forma leal, sin pedir nada a cambio. Muy curioso que la historia de amor de la peli es la de un abuelo y su nieta y no la de la joven con el amigo. olivo0

Otra peli de mujeres fuertes, con contradicciones muy marcadas pero con determinación de heroína. Surge el conflicto, emprende el viaje (eso sí, un poco loco) para solucionarlo y lo resuelve. En este caso, la vuelta viene con amor y desde lo emocional se disuelve el drama. Todo ello en un contexto, donde lo colectivo juega un papel importante. La comunidad rural que se junta en el bar y la comunidad virtual que se junta en red y que toma un papel de cambio radical en esta sociedad. De lo local a lo global.

Anna Castillo saca toda la fuerza interior que es mucha. Pep Ambrós realiza un papel interesantísimo, contenido, respetuoso, amigo, muy medido, de lo mejor de la peli. Javier Gutierrez pone mucha alma y representa a los perdedores de la crisis. Perdedores de los que se levantan apoyándose en los suyos.  Un historia de personajes muy reales, con mucha emoción y compromiso político. Icíar Bollaín siempre al más alto nivel, una de las referencias de cine reivindicativo más preclaras.

El olivo símbolo mediterráneo de resistencia a los depredadores. Contemplar el mar de olivos que se divisa desde Delfos en Grecia nos une con nuestro pasado y nos ayuda a saber quiénes somos en el presente. Amadrinar un olivo se presenta como alternativa de estos olivos abandonados que nos encontramos en nuestros campos cercanos, símbolo del abandono del campo pero que resisten sólos al arado tal vez por la indiferencia después de la bonanza económica. Monumentos naturales que defender. De momento, disfrutemos de lo que tenemos: olivos milenarios de Barillas y de Lor. 20140824_110317

IMGP8516

Anuncios

Acerca de afri2

Entusiasta amante del cine
Esta entrada fue publicada en cine político, mujeres. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s